jueves, 19 de junio de 2014

Es entonces que, tomando el surrealismo y su progresión -al estilo de un envío derridiano- construiremos un sub-género dentro del video experimental, y así podremos desplegar cierta reformulación en el artilugio del backstage.  Allí una lanza se quiebra y motiva a la reflexión.  El término backstage no tiene lugar en los diccionarios, ni es utilizado en ensayos o estudios como un concepto de realización intelectual. En internet encontramos una pobre definición: remite a un “detrás de escena”, en los camarines mayoritariamente, en el género teatral o la danza. [10]


Por making of o behind the scenes la industria cinematográfica entiende registros pobres de un “detrás de cámaras” sobre el hecho fílmico. Esto se traduce en imágenes meramente descriptivas, entrevistas, y a veces una separación por departamentos técnicos.  La mayoría de las veces se detienen en los “efectos especiales”, que en la actualidad proclaman un “vale todo” inducido por un capitalismo voraz y estrategias lideradas por el marketing.


Utilizamos el suspenso derridiano para dejar el audiovisual por un momento e inscribir una posible representación actual del fenómeno del marketing, anteriormente adjetivado bajo el concepto de Vale Todo.

El concepto “Vale tudo”, también refiere a una modalidad de combate moderna -originada en el Brasil- que congrega todas las técnicas del arte marcial y deporte de contacto. Es difundido vía pay perview (satelización mediante), y allí dos sujetos se encarnizan en una pelea con ribetes homicidas -donde términos como sumisión son comunes- y el K.O. toma lugar cuando no hay posibilidad de defensa para uno de los contendientes. [11]  

Este ¿entretenimiento? se ha repetido innumerables veces en la historia del nuestra civilización; actualmente se suman otros eventos de distorsión masiva. Reality shows, video clips, pornografía, juegos interactivos, etc…[12]; todas estas pseudo diversiones libradas a la aplicación del diseño y la sofisticación de productos.

Volviendo al concepto de Backstage: la audiencia mediática lo reconoce, a lo sumo, como un detrás del espectáculo pero no se ubica críticamente en relación a  él. Obviando las redes de interrelacionamiento -contractual, social, individual e intimo- que nos hablan también de los distintos manejos de autoridad y/o control que se producen y reproducen en la "industria", una cultura del consumo, con clichés sumamente ambiguos pero bien establecidos.



En este caso, y respondiendo a este fenómeno, es que el backstage fue  desarrollado sobre la década de los 80', inserto en una producción de contenidos cinematográficos y impregnado de fetiches culturales, o bien de dispositivos icónicos de dominación cultural (como es el caso del filme Apocalipse Now, y documentales de la cadena National Geographic).



Hoy cada uno puede ejercer un tipo de mirada crítica sobre su campo de acción, lo que otorga la posibilidad de obtener o proporcionar un sentido a todo esto. En cambio, es algo que el rating o una futura agenda setting NO podría resolver de mejor manera, ¿¡esto que necesitamos!?



(¿Cómo hablar de esto que nos pasa en nuestra singularidad, si es que ésta existe, o es una transmutación constante?)



Retomo la metáfora realizada por el autor de El arte del motor; entre nuestra sociedad y un panal de abejas -cada uno cumpliendo con su función-, en una constante autorregulación. En nuestro caso se expresaría “con una establecida política sobre la mirada, coercionada por una televigilancia persistente”. [13]



En la re-elaboración del concepto de Detrás de cámaras o Making of, queremos destacar como padre teórico, en esta nueva concepción del backstage (o del trabajo offstage o "fuera de campo") a Jean-Luc Godard, connotado director francés del núcleo de “Cahiers du Cinéma”, realizador diferente y concienzudo que hizo cine, jugó con el video y luego se dedicó a realizar ensayos fílmicos, estableciendo nuevos climas y ritmos, logrando irreverentes cadencias audiovisuales.



“… I said I love. That is the promise. Now, I have to sacrifice myself so that through me the word 'love' means something. As a reward, at the end of this long undertaking, I will end up being he who loves. That is, I will merit the name I gave myself. A man, nothing but a man, no better than any other, but no other better than he. …”[14]



Mediante este texto incursionamos en la resignificación del lenguaje y sus representaciones: vemos como un comunicador logra jugar y apropiarse de una lengua para, a través de ese medio expresivo (con tintes “artísticos”), alterar su significación original.

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